Milagros Moy acompañó a Man Bok Park hasta el final: “Era como mi papá”
23

Oct

Milagros Moy acompañó a Man Bok Park hasta el final: “Era como mi papá”

La exvoleibolista peruana recordó que visitó diariamente al histórico entrenador durante cerca de un mes de hospitalización. Su testimonio revela la estrecha relación que construyeron más allá de las canchas.

Por Hiroshi Garcia Matsuoka

La historia de Man Bok Park en el vóley peruano está marcada por grandes resultados deportivos, pero también por los vínculos que construyó con las jugadoras que dirigió. Milagros Moy, exintegrante de la selección nacional, compartió detalles de uno de los episodios más personales de esa relación: durante el último periodo de vida del entrenador surcoreano, acudió prácticamente todos los días a acompañarlo en la Clínica Internacional.

Un mes de visitas y compañía

En una entrevista para el espacio digital Entre Ceja y Ceja, Moy contó que se enteró del delicado estado de salud de Park gracias a Natalia Málaga. El entrenador, según explicó, prefería mantener su enfermedad en privado y no quería recibir visitas. Sin embargo, cuando supo que estaba internado, decidió ir a verlo.

“Sí, lo cuidé en el hospital y todo. Estuve como un mes”, relató la exvoleibolista al recordar el tiempo que permaneció a su lado. La primera visita sorprendió al técnico, pero a partir de entonces ella procuró regresar diariamente, incluso mientras continuaba con sus estudios universitarios.

Moy explicó que sus obligaciones académicas no le impidieron estar presente. Para ella, acompañarlo era una manera de corresponder al vínculo que habían formado durante tantos años de entrenamientos y convivencia.

Una relación que iba más allá del deporte

La cercanía entre ambos se había forjado durante las extensas jornadas de preparación en El Olivar, donde Park dirigió a distintas generaciones de voleibolistas peruanas. La disciplina y las exigencias del entrenador formaban parte de la rutina deportiva, pero Moy recordó que con el tiempo llegó a verlo como una figura paterna.

“Él era como mi papá”, expresó al explicar por qué sintió la necesidad de permanecer junto a él durante su enfermedad.

La exseleccionada también recordó que el técnico conservaba algunos momentos de humor pese a su situación. En una ocasión, al verla nuevamente en el hospital, le preguntó si otra vez había ido a visitarlo. Ella le respondió en tono de broma que podía dejar de ir si así lo quería, pero él reaccionó entre risas. Para Moy, esos pequeños intercambios quedaron grabados en su memoria.

De acuerdo con su relato, Natalia Málaga se encontraba fuera del país por compromisos deportivos cuando la salud del entrenador empeoró. Cuando regresó, Park ya estaba en una condición muy delicada. Moy contó que acudió a despedirse de él cuando se encontraba intubado y que le habló al oído antes de marcharse.

El legado de un entrenador histórico

Man Bok Park falleció el 26 de septiembre de 2019, a los 83 años. Su nombre está estrechamente ligado al periodo más destacado del vóley femenino peruano, especialmente por la medalla de plata obtenida en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, uno de los mayores logros del deporte nacional.

Moy recordó que la noticia de su muerte la afectó profundamente. Al enterarse, tuvo que detener su automóvil y lloró durante largo tiempo. También contó que, durante el velorio, los hijos del entrenador terminaron consolándola.

Su testimonio muestra una faceta menos conocida de Park: además del técnico exigente que condujo a Perú a la élite mundial, fue una figura cercana para varias de sus dirigidas. La despedida de Moy confirma que el vínculo entre ambos no terminó con el último entrenamiento, sino que se mantuvo hasta los días finales de su vida.

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