Capturan a ‘Chato Luis’, presunto cabecilla de ‘Los Malditos de Huáscar’
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Sep

Capturan a ‘Chato Luis’, presunto cabecilla de ‘Los Malditos de Huáscar’

Rony Enrique Cabanillas Niño fue intervenido en Villa María del Triunfo por agentes del GRECCO. La Policía lo señala como presunto líder de una organización vinculada con extorsiones y otros delitos violentos.

Por Nayely Capuñay

La Policía puso fin a la búsqueda de uno de los hombres que, según las investigaciones policiales, habría asumido el control de una organización vinculada a extorsiones y hechos violentos en Lima. Rony Enrique Cabanillas Niño, de 28 años y conocido como ‘Chato Luis’, fue detenido en Villa María del Triunfo y quedó bajo investigación por su presunta vinculación con la banda ‘Los Malditos de Huáscar Nueva Generación’.

Se había desplazado a VMT

La intervención estuvo a cargo de agentes del Grupo Especial contra el Crimen Organizado (GRECCO), quienes ubicaron a Cabanillas en la vía pública, cerca del lugar donde alquilaba una habitación en el asentamiento humano 25 de Diciembre, en Villa María del Triunfo.

De acuerdo con la información policial, el presunto cabecilla habría trasladado parte de sus actividades desde San Juan de Lurigancho hacia VMT. Desde allí, continuaría realizando acciones de extorsión contra empresas de transporte y negocios ubicados en SJL.

El operativo permitió además intervenir el inmueble que ocupaba. En el lugar fueron encontrados un revólver, aproximadamente 300 gramos de cannabis, nueve bolsas con una sustancia que sería tusi, teléfonos celulares y una nota con contenido presuntamente extorsivo. Todos estos elementos serán materia de investigación.

Dos antecedentes y una investigación abierta

El historial de Cabanillas también forma parte de la atención policial. El detenido registra dos ingresos a prisión, ocurridos en 2016 y 2020, ambos relacionados con el delito de robo agravado.

La Policía sostiene que ‘Chato Luis’ estaría relacionado con ‘Los Malditos de Huáscar Nueva Generación’, una organización a la que se atribuyen actividades como extorsión y sicariato. Sin embargo, esas imputaciones deberán ser determinadas dentro de las investigaciones correspondientes y no equivalen, por sí solas, a una condena.

La captura también resulta relevante por el alcance territorial que las autoridades atribuyen a la organización. El traslado de Cabanillas hacia otro distrito evidenciaría, según la hipótesis policial, que las actividades de la banda no se limitarían a una sola zona de Lima.

El siguiente paso será establecer qué papel cumplía realmente el detenido, identificar a los demás integrantes y determinar si los objetos encontrados en el inmueble guardan relación con los delitos que se investigan.

La detención representa un golpe policial contra una estructura señalada por generar violencia y extorsión, pero el resultado definitivo dependerá de las pruebas que puedan sostener las acusaciones ante el Ministerio Público y el Poder Judicial.

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