Marco Rubio llega a Perú con el Escudo de las Américas como eje de una nueva etapa con EE. UU.
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Sep

Marco Rubio llega a Perú con el Escudo de las Américas como eje de una nueva etapa con EE. UU.

El secretario de Estado estadounidense se reunirá este jueves con Keiko Fujimori en Palacio de Gobierno. Seguridad, crimen organizado, defensa, comercio e inversiones estarán sobre la mesa tras la incorporación de Perú a la iniciativa impulsada por Washington.

Por Nayeli Capuñay
La visita de Marco Rubio a Perú llega en un momento en que Lima busca reforzar su cooperación con Washington frente al avance del crimen organizado. El secretario de Estado de Estados Unidos se reunirá este jueves 10 de septiembre con la presidenta Keiko Fujimori en Palacio de Gobierno, en un encuentro que tendrá como uno de sus principales puntos la incorporación del país al denominado Escudo de las Américas.

La reunión no se limitará a una agenda protocolar. Ambos gobiernos prevén abordar seguridad, lucha contra las organizaciones criminales transnacionales, defensa, comercio e inversiones, además de la cooperación frente al fenómeno El Niño. La cita está prevista para las 10:15 de la mañana y contará con la participación de integrantes del gabinete peruano.

Perú se incorpora a una estrategia regional

El ingreso peruano al Escudo de las Américas supone un cambio relevante en la forma en que Washington busca coordinar la respuesta frente a amenazas transnacionales en el continente.

La iniciativa, presentada por Donald Trump en marzo, plantea fortalecer el intercambio de inteligencia y la cooperación policial y militar entre los países participantes, especialmente frente al narcotráfico y las organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras. Rubio confirmó que Perú está siendo incorporado al mecanismo durante su gira por Sudamérica.

Para Lima, el atractivo resulta evidente: Estados Unidos puede aportar capacidades de inteligencia, cooperación técnica y herramientas para enfrentar redes criminales que no operan únicamente dentro de un territorio.

Pero la adhesión también plantea una exigencia. Entrar a una coalición no significa automáticamente reducir la delincuencia. El resultado dependerá de qué mecanismos concretos se implementen y de cuánto pueda traducirse la cooperación internacional en operaciones, inteligencia y resultados dentro del país.

Seguridad y economía van de la mano

La agenda de Rubio también revela que Washington no está mirando al Perú únicamente desde el problema de la inseguridad.

El secretario de Estado ha vinculado la cooperación en seguridad con una mayor presencia económica estadounidense. Durante su visita, ambos gobiernos discutirán inversiones y comercio, mientras Estados Unidos busca fortalecer su posición en sectores estratégicos de la economía peruana.

Rubio también ha marcado distancia frente a la presencia económica de China en Perú y ha defendido una mayor participación de empresas estadounidenses. Ese aspecto agrega una dimensión geopolítica a la visita: la relación bilateral no se está construyendo solamente alrededor del combate al crimen, sino también de la competencia por influencia económica en la región.

El Perú, por su parte, mantiene a China como uno de sus principales socios comerciales. Por ello, cualquier acercamiento mayor a Washington tendrá que convivir con una relación económica que Lima no puede ignorar.

La visita pondrá a prueba la nueva alianza

El encuentro entre Fujimori y Rubio ocurre pocas semanas después del inicio del nuevo gobierno peruano y en medio de una crisis de seguridad que ha convertido la lucha contra el crimen organizado en una de sus principales prioridades.

La coincidencia entre ambas agendas explica buena parte del acercamiento. Para Washington, Perú puede convertirse en un socio importante dentro de su estrategia regional; para Lima, la relación con Estados Unidos puede significar acceso a mayor cooperación para enfrentar organizaciones criminales y fortalecer sus capacidades de seguridad.

El desafío será pasar de los anuncios a los resultados. El Escudo de las Américas puede ofrecer un marco de cooperación, pero todavía tendrá que demostrarse cuánto cambia la capacidad peruana para enfrentar el narcotráfico, la extorsión y otras modalidades del crimen organizado.

Rubio llega con una propuesta más amplia que una simple visita diplomática. La pregunta ahora es qué acuerdos concretos quedarán después de su salida y cuánto de esa nueva cercanía con Washington podrá traducirse en seguridad y beneficios económicos para el Perú.

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