San Marcos gana en Oxford con una propuesta inspirada en el manatí amazónico
9

Sep

San Marcos gana en Oxford con una propuesta inspirada en el manatí amazónico

Tres estudiantes de Ingeniería Química de la UNMSM fueron reconocidos en una competencia internacional de Oxford por una propuesta que busca combatir la acumulación de microorganismos en dispositivos utilizados para monitorear ambientes acuáticos.
Por Nayeli Capuñay

La innovación científica peruana encontró un reconocimiento internacional en una idea que nació observando la naturaleza. Tres estudiantes de Ingeniería Química de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos integraron el equipo ManaTex, ganador de la primera edición del Nature’s Intelligence Ideathon, una competencia que reunió propuestas de distintos países de América Latina y el Caribe.

De la Amazonía al laboratorio

Walter Soria Tadeo, Emily Garro Aponte y Raúl Jara Ascencio llegaron a la etapa final después de superar un proceso que recibió más de 380 postulaciones. En esa instancia, realizada en Río de Janeiro, compitieron con otros nueve equipos y finalmente fueron seleccionados entre los tres ganadores.

El proyecto que presentaron parte de una pregunta sencilla, pero con una aplicación tecnológica compleja: ¿qué puede aprender la ingeniería de la naturaleza?

La respuesta del grupo estuvo en el manatí amazónico. Su piel posee características que dificultan que distintos organismos permanezcan adheridos a su superficie. Los estudiantes buscan trasladar ese principio biológico a un recubrimiento polimérico capaz de mantenerse hidratado y renovarse progresivamente.

Una solución para el monitoreo del agua

El objetivo de ManaTex es enfrentar el llamado biofouling, fenómeno que ocurre cuando microorganismos y biopelículas se acumulan sobre superficies que permanecen en contacto con el agua.

El problema adquiere especial importancia en equipos utilizados para monitorear ecosistemas acuáticos. Cuando estas capas se forman sobre los sensores, pueden afectar su funcionamiento y obligar a realizar intervenciones de mantenimiento con mayor frecuencia.

La propuesta sanmarquina plantea desarrollar una superficie antibiofouling, autorrenovable y libre de metales pesados. En lugar de recurrir a sustancias que eliminen organismos mediante compuestos potencialmente dañinos, la investigación intenta reproducir un mecanismo natural para impedir que estos permanezcan sobre la superficie.

Ese enfoque es precisamente lo que vuelve relevante al proyecto. No se trata únicamente de encontrar un nuevo material, sino de adaptar una estrategia que ya existe en un ecosistema para resolver un problema tecnológico.

El desafío después del reconocimiento

El triunfo coloca a ManaTex frente a un desafío mayor: convertir una propuesta desarrollada en el ámbito académico en una solución que pueda ser probada y utilizada fuera del laboratorio.

Walter Soria y Emily Garro cursan el último ciclo de Ingeniería Química, mientras que Raúl Jara se encuentra en el cuarto ciclo. Los tres forman parte, además, de un grupo de investigación de la Facultad de Química e Ingeniería Química

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