La hepatitis sigue cobrando más de un millón de vidas al año pese a los avances
30

Jun

La hepatitis sigue cobrando más de un millón de vidas al año pese a los avances

Por Alexandra Cruz

La hepatitis puede permanecer años sin diagnosticarse. Con frecuencia los síntomas aparecen cuando el hígado ya sufrió un daño importante, lo que dificulta el control de una enfermedad que causa más de un millón de muertes anuales y aleja la meta de eliminación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2030.

La conmemoración en Perú y una mirada más amplia

Cada 20 de junio, el Perú conmemora el Día Nacional de la Lucha contra la Hepatitis B. La fecha también invita a ampliar la mirada: la hepatitis viral no es una sola enfermedad, sino un conjunto causado por cinco virus principales (A, B, C, D y E), que difieren en transmisión, riesgo y medidas de prevención.

Vías de transmisión y prevención según el tipo

  • Hepatitis A y E: suelen asociarse al consumo de agua o alimentos contaminados; su control depende del saneamiento, la higiene y la inocuidad alimentaria.
  • Hepatitis B, C y D: se transmiten principalmente por contacto con sangre o fluidos corporales infectados; la prevención incluye vacunación (para B), prácticas seguras en salud, y reducción de riesgos en contextos de consumo de drogas, transfusiones y procedimientos invasivos.

Aguda vs. crónica: consecuencias distintas

Las hepatitis A y E, en general, se resuelven sin cronificarse. En cambio, las hepatitis B, C y D pueden permanecer en el organismo durante años; si no se detectan y tratan a tiempo, pueden derivar en cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado, una de las complicaciones más graves.

El desafío del diagnóstico tardío

La ausencia de síntomas en las etapas iniciales explica por qué muchas personas desconocen que viven con hepatitis. La OMS advierte que una proporción significativa de quienes tienen hepatitis B o C no han sido diagnosticados, lo que limita las oportunidades de prevención, seguimiento y tratamiento oportuno.

¿Qué puede hacerse ahora?

  • Ampliar el acceso a pruebas de detección y programas de tamizaje dirigidos a poblaciones de riesgo.
  • Promover la vacunación contra la hepatitis B y fortalecer los programas de inmunización.
  • Mejorar el saneamiento y la seguridad alimentaria para reducir hepatitis A y E.
  • Garantizar acceso a tratamientos antivirales efectivos para hepatitis B y C, acompañados de vigilancia y atención a largo plazo.

Share this post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


NOTICIAS RELACIONADAS